Cadáver exquisito III
Esa sombra paseando por el recuerdo
rompía el haz de luz transmutando el color
convirtiéndolo en lanza precisa que corta la realidad
cual bisturí y espada de Damocles para una tarta inexistente
se saje y se agita la chicha bien finita
troceada y envasada con la picha muy cortada
ven a mi capullito, enciérrame, confía en tus dotes amatorias
no solo sufro cuando me traicionas porque sin ti nada funciona
tu ausencia es un despertar sin echarme Rexona
de tristes sobaquillos cantarines y chutes de Oxicodona.

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