Cadáver exquisito VI

No hay calor, pero sí hay mosquitos de verano,
no hay sol, pero sí hay criaturas luminosas...
¡Mira! ¡Una luciérnaga! Pero... ¿qué tamaño tiene?
¡Qué cojones les dan de comer a estos bichos!
Leche, cacao, avellanas y azúcar.
Cucarachas, turistas y fascistas lo comen a la par
por si hay algún lugar que nuble bien la vista
lo que da una buena pista para cualquier linda muchacha
de pechotes ondulantes y en edad de merecer
que quiera abrirse camino en el sinuoso mundo de las chupatrices.



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